viernes, marzo 31

la conjura de los necios

Dice John Kennedy Toole, al principio de su inmortal y desternillante novela, que podemos descubrir dónde hay un genio porque vemos que todos los necios se han conjurado contra él y tiene toda la razón. En este mundo en que vivimos los necios suelen agruparse en diversas formas; desde colectivos reivindicativos de cualquier cosa hasta grupos de amigos, desde partidos políticos hasta la tuna, desde la redacción de un periódico o una emisora de radio hasta en la sociedad clasista más inaccesible.
Cuando uno no tiene la razón suele buscar compañeros de viaje que le fortalezcan en sus decisiones, que le hagan sentirse importante. En la masa, todos somos sabios. En el anonimato del grupo cualquiera puede tirar la piedra y esconder la mano. Es algo viejo y conocido. He visto presidentes de falla dando lecciones de moralidad y regulando el tráfico a su manera jaleados por el resto de falleros. He visto presidentes de finca que, pese no haber estudiado nunca, son arquitectos e ingenieros en sus reuniones con los vecinos. He visto gente que ha leído estudios de estados unidos que avalan lo que a ellos les interesa. Y siempre, todos esos necios, iban acompañados de grupos de palmeros que les reían la gracia.
Lamento decirlo, pero se han cometido más barbaridades en nombre de la libertad de expresión que en el propio acto innombrable de la censura. Bajo el prisma de que acá cada cual puede decir lo que quiera, el más necio de la clase coje un micrófono y se pone a dar una lección de oratoria y hasta de física cuántica. El mafioso habla de moral y de virtud y el vago de lo mucho que trabaja. El que nunca aporta nada positivo dice que está echando una mano y el que pega a sus hijos da una lección sobre educación.
Digo esto porque he vivido en mis carnes, en los últimos días, la unión de muchos necios contra mí, a resultas de argumentos falaces. Y reconozco que no soy un genio, pero los que, en nombre de la pluralidad y la democracia, del buen talante y del bien hacer, no hacen nada y, como el perro de San Roque, ni comen ni dejan comer, ni trabajan ni dejan trabajar, son como aquellos que rechazaron de forma unánime la maravillosa novela de Kennedy Toole por considerarla poco original y mala literatura. Aquellos no pasaron a la historia sino como una pandilla de necios que ni veía ni querían ver, y el pobre de Kennedy Toole como un magnífico escritor con una magnífica historia y un inmortal personaje, Ignatius Reilly, al que deberíamos tener en cuenta con más frecuencia.

1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Si los que se meten contigo son los asesinos de irak no debes preocuparte de nada. ¿Qué puedes esperar de una gente que se entristece ante la posibilidad de que España recupere la paz? Esa gente YA ha dividido España entre la gente y las ratas. Así de claro. La derecha está tan radicalizada que en la cope se insulta sin miramiento todos los días incluso a los reyes. A Fraga (le llaman centrista¡¡¡¡), a Piqué, a Gallardón... No tienen miramiento ni con los que un día fueron suyos. Quieren acabar con todos los políticos de su cuerda que no son exactamente de su cuerda. Es decir, de la cuerda con la que pretenden ahorcarnos a todos.
Siente pena de ellos, amigo gaviero, porque como todos nosotros van a morir igual. Pero el día en que mueran tal vez sus cachorros de rata les lloren, pero ellos habrán echado a perder sus vidas. Es decir, no morirán igual. Morirán para siempre.
Esta mañana, la despreciable Isabel Sansebastián argumentaba en televisión que las famosas escuchas de Zaplana, en las que quería un coche de nosecuantas válvulas, no debía ni recordarse, ya que un juez las desestimó por ilegales. ¿Ilegales? ¿Pero esta gente qué se ha creído?
Yo creo que ETA va a dejar de matar porque ya no hace falta.
Para destruir a España y jodernos a todos la vida ya están los del PP.
Los etarras a su lado son hermanitas de la caridad, y eso que son unos asesinos.
Pero, quién ha matado a más gente? Se lo preguntamos a los iraquíes?
Asesinos.
Asesinos es lo que sois.
Así que por favor, antes de hablar mirad bien a quien lo hacéis.
Los humanos no entendemos a las ratas, así que ahorraos vuestros chillidos.
La historia se encargará de poneros en vuestro sitio: el último coletazo de la derechona asesina, cruel, mentirosa y rastrera. Pero tenéis los días contados.
Estamos rodeados de ratas, y no todas son del PP, así como todos los del PP no son ratas. El mundo tiene un porcentaje de gentuza que te mataría sin pensarlo por un aumento de 20 euros en su nómina.
Si se pudiera realizar un experimento en internet y alguien ofreciera 1000 euros a alguien que apretara un botón mediante el cual muriera un niño inocente, del que podemos ver su rostro y saber su vida... HABRÍA LISTA DE ESPERA. Y de varios millones.
El mundo está plagado de ratas, pero no podemos consentir que gobiernen.
¿En qué pensará Aznar cuando vea las imágenes de los niños muertos en Irak?
¿Còmo coño se engañará? ¿O acaso ni siquiera necesita engañarse? Como los nazis estoy convencido de que los que creen que ellos creen que las ratas somos nosotros.
Cada vez que alguien apoya al PP está apoyando a asesinos. Yo tal vez apoye a ladrones y estafadores. Hasta eso les acepto, pero es fácil ver que estamos hablando de galaxias diferentes.
No exculpo al ladrón, pero desde luego no le pongo en el mismo saco del asesino. ASESINO. Con todas las palabras.
El tiempo se los merendará. Es lo único que puede tranquilizarnos.
La verdad actuará de raticida. La gente de izquierdas no creemos en la violencia, creemos en la justicia, y ésta es un sunami que nadie puede frenar. Por un tiempo podrán apaciguarlo, pero un día, tal vez no muy lejano, les arrastrará a todos. A Bush, a Esperanza Aguirre, A Acebes, a Zaplana, al demoniaco Aznar...
Una mañana se levantarán, y como todos los de marbella se sentirán inmersos en una broma macabra. No podrán hacer nada.
La justicia (y por supuesto que me refiero a la acepción más general de ella, no a nada relativo a los tribunales) una mañana les llamará a la puerta y les cortará el agua y la luz, les pondrá cintas de plástico en las puertas de sus casas y se los tragará uno a uno.
Las ratas no van a conseguir gobernar el mundo. Se trata tan sólo de un espejismo.
Si no lo decía reventaba.
He estado a punto de borrar todo el comentario, porque me parecía un poco fuerte utilizar a las ratas para compararlas con esta gentuza.
Las ratas no hacen, en realidad daño a nadie. Lo único que pasa es que no podemos con ellas, pero los casos de enfermedades que en la actualidad provocan, o las muertes que causan serán ridículas al lado de las de esta calaña. Es un mal ejemplo, pues.
Simplemente les llamaré los tóxicos. Son seres humanos que imposibilitan la felicidad de su especie, que se aprovechan de nuestra debilidad e ignorancia y nos violan, nos matan, nos torturan y nos mienten, nos roban y nos desfiguran, nos queman y nos encierran para conseguir un beneficio, para imponer simplemente sus ideas o para disfrutar.
¿Tiene futuro una especie con este tipo de individuos?
Alejaos amigos de esta gente. Cuando detectéis un tóxico decidle amablemente: por favor, no me dirijas la palabra. Mi vida es muy corta para dedicarte un momento. Si acaso lo haré pero para intentar impedirte que sigas haciendo el mal.
Yo ya he empezado.
Debemos salvar a la especie, pero no como lo harían ellos. Ellos son los que matan. Nosotros simplemente debemos apartarnos de su camino.
Amigo gaviero, estáte tranquilo y compadécete de esa gente que tienen las entrañas podridas. Después de cada día enfrentarte con ellos tú te vas a tu casa, con tu maravillosa mujer y tu más maravilloso hijo, con tus amigos y tu familia, donde todo el mundo te quieren. Ellos, al doblar la esquina, siguen estando acompañados de su maldad. No pueden librarse ellos.
El problema en realidad lo tienen ellos.

16:01:00  

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